No me digáis que no tiene un nombre chulo: La Mountain West; podría estar diciéndolo todo el día, la Mountain West, y cuanto más lo hiciera más chulo sería. Incluso cuando lo traduces al español, cosa que rara vez pasa, mejora: La Montaña del Oeste. Magnífico. Pero detrás de ese nombre tan bonito se esconde este año una merienda caníbal, que deja a una mid-major indefensa, recompuesta y sin novios.
Yo nunca me había fijado en estas ligas menores, porque ya bastante tengo con seguir al Estudiantes en Primera FEB (cosa que a ver si este año por fin puedo dejar de hacer), bueno decía, que nunca he prestado atención a ligas purri pero siempre he tenido simpatía por la universidad de Hawaii, y leyendo algunas noticias de pretemporada sobre esta universidad, así de ¿friki? soy, me enteré de que se mudaba desde la Big West a la Mountain West; la Mountain West (perdonad el eco). Yo, que solo quería enterarme de en qué liga se metía Hawaii, lo que no me podía imaginar al empezar a recopilar información, era el melón que estaba a punto de abrir, porque hurgando en la historia me saltó a la cara un salseo de los buenos. Así que me puse a buscar información de esta conferencia y le dije a mi editor, Enrique Peidro, que me iba a dar el capricho de escribir este año una guía de pretemporada de esta liga y que si me preguntaba por el motivo: entre otros era que me encantaban los diseños de las camisetas de los Hawaii Rainbow Warriors; “buen motivo”, me dijo.
Un salseo de los buenos
A ver si soy capaz de contarlo bien. Todo empezó en el verano de 2021, cuando Texas y Oklahoma anunciaron que abandonaban la Big 12 y se iban a la SEC a por la pasta que repartía entre sus equipos gracias al contrato con la ESPN. La Pac-12 oliéndose el percal, en agosto de ese mismo año, formó “The Alliance” con la Big Ten y la ACC, dejando fuera a una Big 12 que había perdido a sus dos mejores equipos. La jugada le salió digamos que regular: la Big 12 como gato panza arriba cerró en octubre de 2022 un acuerdo televisivo de 2.300 millones de dólares, mientras que la asociación de cartón (porque ahí no había nada firmado), se comia los mocos. El comienzo de un buen quilombo ya se estaba cocinando.
En el verano de 2022 dos de los mejores programas de la Pac-12, USC y UCLA no esperaron y se fueron a por el dinero que sí les daba la Big Ten. Un año después la Pac-12 se borró del mapa como polvo del desierto: en julio de 2023, Colorado volvió a la Big 12. Un mes más tarde, casi a la vez, Arizona, Arizona State y Utah se fueron también a la Big 12, y Oregon y Washington a la Big Ten. En septiembre se sumaron Stanford, Cal y SMU a la ACC. En muy poquito tiempo, la conferencia pasó de doce a dos: Oregon State y Washington State, bautizados, en plan jocoso, como la “Pac-2”.
Oregon State y Washington State demandaron para quedarse con el control de la conferencia, consiguieron una orden de restricción temporal en septiembre de 2023, y en diciembre el Tribunal Supremo de Washington les dio la razón: control exclusivo de la marca y los activos de la Pac-12. En febrero de 2024 nombraron comisionada a Teresa Gould, con el encargo de reconstruir desde esos dos equipos.
Esto ya lo inventó Napoleón
¿Os acordáis de cuando Napoleón le pidió permiso a España (bueno, algunos no habíais nacido) para cruzar el país e invadir Portugal, y España, pensando que se apuntaba a la jugada, dijo que sí? El resto ya lo sabéis.
Con la Mountain West pasó algo parecido, aunque con menos sangre y más despachos de abogados. La NCAA les dio dos años de gracia a Oregon State y Washington State para seguir existiendo como conferencia de solo dos equipos (la Pac-2, lol), así que ambas llegaron a un acuerdo de calendario con la Mountain West para no quedarse sin rivales mientras decidían su futuro y conseguían cobertura legal para aguantar ese tiempo. La Mountain West, como iba a decir qué no: cobraban por prestar calendario y de paso se asociaban con programas de nivel superior.
Pero en septiembre de 2024, sin previo aviso, la Pac-12 se presentó directamente en el despacho de toda universidad cuyo nombre acabara en State (esto es coña mía, evidentemente): Boise State, Colorado State, Fresno State y San Diego State a partir de 2026, y poco después se sumó Utah State (otra State). Estos acuerdos incluían tanto al fútbol americano como al baloncesto, total que la Mountain acabó como España.
Este movimiento generó un gastazo: las universidades que se marcharon y la propia Pac-12 dejaron una pella de unos 110 millones de dólares en cuotas de salida y penalizaciones por romper el acuerdo de calendario entre conferencias. El litigio se cerró con acuerdos que no sabe nadie en agosto de 2026, tras una mediación informal que habría arrancado en la primavera de 2025 a la vez que, por fin, llegaba el contrato de televisión soñado que la original Pac-12 ni olió: CBS Sports, ESPN y The CW.
Como sé que esto es espeso, dejo un plano:
La nueva Mountain West
Después de la hemorragia de programas que se han marchado a la Pac-12 y para reparar esa herida llegan Hawaii, después de 14 años en la Big West; UC Davis, también desde la Big West; y UTEP, desde Conference USA, sumándose a Grand Canyon, que ya se había incorporado la temporada anterior. La nueva Mountain West queda así:
En las fechas que estamos no hay mucha abundancia de power rankings. Las únicas fuentes que he encontrado son las de Nevada Sports Net y Yahoo de esta temporada 2026-27. En caso de empate he priorizado al equipo que ya pertenecía a la liga con respecto al de nueva incorporación.
New Mexico
Al cruzar estos power rankings de pretemporada, New Mexico aparece como líder claro, al poseer el mejor backcourt de la conferencia. Recordemos que los Lobos perdieron a su entrenador el hijísimo Richard Pitino, que se marchó a Xavier, en la Big East. Su sustituto fue Eric Olen, llegado de UC San Diego, donde firmó un 30-5 en su última temporada; en su estreno en Albuquerque, donde está asentada la universidad de New Mexico, ya ganó 26 partidos. Esta temporada mantiene una plantilla profunda en el perímetro con Jake Hall (16,4 ppg la temporada pasada) como referencia y la incorporación de Hudson Mayes.
Grand Canyon
Detrás, los Lopes de Phoenix ocupan el segundo puesto tras una clase de transfers procedentes de las Power 4, con Makaih Williams y el pívot de 7’1”, Efe Demirel, como nombres propios. También han montado el calendario non conference más duro de su historia, 32 partidos de temporada regular, 18 en casa, con cinco rivales que jugaron el Torneo NCAA de 2026, entre ellos Florida el 18 de diciembre y Saint Louis el 24 de noviembre; el entrenador Bryce Drew lo etiqueta como el más exigente (si él lo dice, habrá que hacerle caso) que ha tenido el programa en su historia.
Nevada
Terceros del ranking quizás gracias a la continuidad de Elijah Price y Vaughn Weems, además Steve Alford (para el que no lo sepa: compañero de Jordan en Los Ángeles ‘84, aunque esa historia mejor que la cuente Ensayos de Básquet), sigue buscando su primer título al frente del programa.
La incógnita
UNLV está en plena reconstrucción tras perder a su base titular (Dedan Thomas Jr., que promedió 15.6 puntos y 4.7 asistencias, ahora en LSU) y a su máximo anotador (Dra Gibbs-Lawhorn, 20.7 puntos por partido, líder de anotación de toda la Mountain West, ahora en Texas Tech), los dos salidos en la misma ventana de transferencias de esta primavera de 2026, el equipo se apoya en tres transfers para compensarlo: Sebastian Mack, nativo de Las Vegas y ex UCLA y Missouri; AJ Storr, ex Ole Miss (15.5 ppg), con su elegibilidad pendiente de un proceso judicial; y Terrance Ford Jr., ex Tulsa que se perdió toda la temporada 2025-26 por una lesión (rotura de muñeca/brazo derecho que requirió cirugía), por lo que no jugó ni un minuto y su tarjeta está vacía. A pesar de las nuevas caras, el entrenador Josh Pastner va a construir el proyecto alrededor de Tyrin Jones que ya estaba en el equipo la temporada pasada.
Hawaii
El único recién llegado que se cuela en la mitad alta de la tabla, y el que más da que hablar de los diez. Le dedico su propio apartado más abajo.
San José State
Perdió a cinco anotadores de dobles dígitos (Garland a Georgia Tech, Yaphet Moundi sin destino aún, Ben Roseborough a Towson, Jermaine Washington a New Mexico State y Adrian Myers sin confirmar), y ha fichado a Mekhi Mason desde Wake Forest para intentar tapar el vacío que deja Colby Garland en la creación de juego.

UC Davis
Otra de las recién llegadas a la conferencia, ha creado su propia torre de babel ya que ha llenado el vestuario con ocho jugadores de seis países distintos, entre ellas Clarence Massamba, transferido de Tennessee, y Julian Margrave, ex Omaha. El entrenador Jim Les, con 364 victorias en División I a sus espaldas, calificó a la clase como completa en todo: tamaño, habilidad y atletismo.
UTEP
Después de 21 años en la Conference USA llega a la Mountain West, previa estampida de jugadores al portal y cerrando el año pasado con un 7-13, además lleva sin pisar el Torneo NCAA desde 2010. El entrenador Joe Golding, ya en su sexta temporada y con la continuidad en entredicho por medios locales, ha apostado por reclutas de la zona como Donovan Criss e Isaiah Ward.
Air Force
Tras una temporada desastrosa que terminó 3-29 y con una losa de 25 derrotas seguidas (sin ganar ni un solo partido de conferencia), la academia militar busca un giro radical. Para lograrlo, han fichado al coach Joe Crispin, quien llega desde Penn State con una propuesta clara: cambiar el chip del equipo y armar un ataque rápido y agresivo.
En el lado femenino, UNLV manda hasta que alguien demuestre lo contrario
Las Lady Rebels, si nadie lo evita, van derechitas a ganar por quinta vez seguida la temporada regular. Este año repiten como referentes Meadow Roland (15 puntos por partido) y Jasmine Lott (12.5) y se les une Bergan Kinnebrew, que viene de meter 22.4 puntos de media con UMary en la División II.
Abren la temporada precisamente ante USC, con JuJu Watkins y Jazzy Davidson en las filas rivales, ahí es nada. El resto del calendario non conference, con Arizona State, Cincinnati y viajes a UConn y Boston, lo ha calificado La Rocque como el más exigente hasta la fecha.

El resto de los equipos, está como la liga, moviendose entre renovaciones y reconstrucciones y dramas varios. New Mexico por ejemplo, ha fichado a Amy Eagan como nueva entrenadora y ha perdido a siete jugadoras por el transfer portal, incluida la All-Conference Destinee Hooks; Eagan ha traído a tres jugadoras de Lindenwood y desde Hawaii a Keiara Curtis. Grand Canyon, por su parte, ha anunciado una clase de transferencias cargadita (las hermanas Keana y Maya Foz, además de fichajes procedentes de Florida, Arkansas, William & Mary y Ohio State) para acompañar a Chloe Mann, que vuelve tras promediar 13.0 puntos.

Wyoming, que se quedó fuera de la postemporada por primera vez en cinco años, ha renovado buena parte del roster con Kaylan Deveney, Merceius Mili y Norah Clark, con Payton Muma y Kati Ollilainen como continuidad. Nevada estrena entrenadora, Kelly Sopak, en su primera experiencia como primera entrenadora a nivel universitario. UTEP debuta con Keitha Adams, en su vigésima temporada combinando dos etapas en el cargo, con diez jugadoras nuevas, estreno el 2 de noviembre ante Western New Mexico y debut de conferencia el 6 de enero ante UC Davis. Y Air Force llega con el mejor resultado histórico del programa: finalista del torneo de la MW la temporada pasada como novena sembrada, con Milahnie Perry de MVP tras un récord de 92 puntos en la competición; ya graduada, pero vuelven Jayda McNabb, defensiva del año de la conferencia, y la novata Bhret Clay.
Hawaii, el equipo a seguir en su primer año
En Hawaii se resume lo mejor y lo peor de la Mountain. Llega desde la Big West como el único equipo de la liga que jugó el Torneo NCAA la temporada pasada (24-9, título de conferencia incluido, con eliminación ante el campeón de la SEC, Arkansas). Gracias a este resultado el director atlético Matt Elliott premió a Eran Ganot (once años como técnico), con la extensión de su contrato.
Pero la plantilla que llevó a Hawaii al torneo se esfumó. El programa ha perdido a seis de sus principales anotadores, entre ellos Isaac Finlinson (se fue a Western Michigan) y Aaron Hunkin-Claytor (a USC), y ha reconstruido casi por completo vía transfer portal: ocho incorporaciones, con Marcus Adams Jr. (ex Arizona State), Zack Davidson (ex Northern Arizona) y el pívot Bol Dengdit (ex UC San Diego, 6’11”) como las más destacadas. Maidy Douglas, base combo francés de 19 años y MVP de la Espoirs Pro A, se perderá la temporada por redshirt mientras cumple los requisitos de elegibilidad de la NCAA: “Vi los vídeos de Dre Bullock en YouTube. Estoy deseando jugar para Hawaii, en esta isla tan bonita, con todo el cuerpo técnico y mis compañeros, para tener el mejor año posible”, explicó. Del año pasado Isaiah Kerr y Tanner Cuff, ambos seniors, son lo único que queda en el perímetro.
Y todo esto gracias a un presupuesto de revenue-sharing de apenas un millón de dólares en el masculino y 500.000 en el femenino, muy por debajo de otros programas de la liga; de ahí que el Tipoff Event (el evento benéfico de pretemporada), del 16 de octubre, que congrega a 450 y 500 asistentes y más de 200.000 dólares recaudados en subastas el año pasado, sea, como dice el refrán, agua de mayo este año.
Bueno, empecé queriendo saber a qué liga se iba Hawaii. Me encontré una merienda caníbal entre conferencias: una guerra por el dinero de la televisión que dejó tocada a media liga, y una conferencia entera reconstruyéndose al estilo Napoleón con lo que le quedó. Y justo el destino del equipo que me despertó la curiosidad resume en qué punto está todo.
Empieza la temporada.










